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Ahorra y Simplifica tu vida. Cosas que no necesitas.

Nos falta tiempo para todo y tendemos a tener aparatos y productos para ahorrarnos tiempo (supuestamente). En la realidad al final llenamos la casa de productos, aparatos y electrodomésticos que son un engorro. Vamos a tumbar algunos mitos y a ahorrarnos algún dinerito por el camino.

cosas que no necesitas en casa

Ambientar la casa gratis

Los ambientadores perfumados pueden costar de 2 a 8 euros, según si son velas, inciensos, palillos aromatizadores o artefactos eléctricos. En este último caso hay que contar el gasto de los recambios, su consumo eléctrico y el tiempo que dedicas a comprarlos, colocar los recambios, etc. Algunas de las sustancias en los ambientadores floten en el aire de tu casa, y hasta te produzcan alergia sin que lo sepas.

Solución: Abre las ventanas 20 minutos cada mañana o también pon tiestos con plantas aromáticas como la menta o la hierbabuena. Algunas sirven como anti-mosquitos también.

No necesitas desinfectar tu casa

Tu casa no es un quirófano. La publicidad nos dice que necesitas una amplia gama de detergentes, jabones, mopas, bayetas y otros productos mata bacterias que en realidad añaden un significativo gasto extra a la compra mensual. El agua corriente y una limpieza regular bastan para asegurar una casa sana. Ni la cocina ni el cuarto de baño son quirófanos que deban ser esterilizados.

Olvida los brilla suelos, brilla muebles y billa vajillas

Los productos abrillantadires son un gasto extra de dinero. El litro de abrillantador para lavavajillas sale por unos 6 €/litro y puedes dedicar el dinero y el tiempo a tareas más interesantes. Además ten en cuenta que algunos productos abrillantadores contienen compuestos tóxicos, alérgicos e irritantes para la piel.

No necesitas Limpia Cristales

Los limpiacristales cuestan hasta 7 euros el litro, dinero que te ahorras. Además vas a tardar el mismo tiempo en limpiar las ventanas con y sin limpiacristales. Una técnica casera simple es utilizar una bayeta húmeda y luego repasar con papel de cocina o de periódico.

Mejor una limpieza pequeña a diario que una heróica cada semana.

Los desengrasantes enérgicos para encimeras y hornos cuestan un dinero, comparados con el jabón y estropajo normal. Y perseguir hasta la última partícula de grasa incrustada en la pared de la cocina lleva su tiempo y gasto en productos. Un pequeño repaso después de comer suele ser suficiente.

El WC no es un pozo de bacterias letal.

Cada día los vemos anunciados. Extraños productos, líquidos, en spray, para colgar en su interior y patos en aviones destinados a esterilizar y desinfectar el WC como si un quirófano fuera. Esa tarea es inútil, una limpieza regular con jabón corriente o lejía basta para asegurar la salubridad del inodoro. Además, evitas usar productos químicos potencialmente tóxicos.

Los dermatólogos recomiendan jabón corriente, no gel de ducha

El gel de baño es un invento comercial genial: los tenemos de de avena, de leche, de miel… muchas veces no sabemos si sirven para la ducha o para hacernos un bocadillo. Frecuentemente no son más que recipientes de plástico con formas sugerentes rellenadas con un detergente dopado con conservantes y otros químicos potencialmente irritantes de la piel. El resultado se vende a precios que van de 3 a 15 €/litro. Una ducha diaria es buena cosa, pero tomarla con gel de baño en abundancia puede ser perjudicial para la piel. Usando jabón corriente también ahorras mucho dinero.

No necesitas champú, necesitas un masaje

¿Sabías que champú es una palabra hindú que significa “masaje”? llegó al español a través del inglés shampoo. Hay cientos de referencias de champús en cualquier supermercado, con precios que van de 5 a 80 €/litro. El champú no solamente es inútil, sino que puede ser perjudicial por la cantidad de sustancias químicas potencialmente deletéreas que contiene (por ejemplo, disodio;2-[2-[carboxilatometilo(carboximetilo)amino]etil-(carboximethilo)amino]acetato).

Ahorra dinero dejando de usar suavizante para la ropa

Por el gasto en detergente habitual de marca blanca no fuera bastante, el suavizante le añade un coste significativo a cada lavado (de 2 a 4 euros el litro). Los suavizantes contienen el habitual cóctel de productos químicos potencialmente tóxicos.

Evita la complicación de perfumar la ropa

Dentro de la vorágine de invenciones domésticas modernas encontramos los productos para perfumar la ropa. Ambientadores convencionales y hasta eléctricos, que no son baratos y que supuestamente expanden por toda la casa un perfume a “Ropa Limpia”.

Lavar los cacharros a mano es igual de rápido y desde luego más barato

El lavavajillas supone un gasto extra considerable; desde la propia máquina lavavajillas, la electricidad que consume (mucha, porque se necesita agua muy caliente para funcionar) además de los detergentes y accesorios. Tal vez suponga un ligero ahorro de agua, que queda más que compensado por el exceso de gasto general, sobretodo en luz. Encuestas recientes han mostrado que usar el lavavajillas ahorra mucho tiempo de lavado, pero consume mucho más de preparación de los cacharros que el lavado a mano. Así que en conjunto apenas ahorra tiempo. Además, si sois familia numerosa, no cuesta nada repartir tareas.

Los robots de limpieza no sirven de mucho

Los robots limpia luelos pueden costar cientos de euros, y además de ser un electrodoméstico caro, la opinión general es que son bastante inútiles. Puede ser relajante verlos pasearse por el salón o resultar un extraño amigo para las mascotas pero poco más.

Secar la ropa al sol es más fácil y sano

Una secadora de ropa puede costar entre 400 y 700 euros y tienen un consumo eléctrico enorme. A no ser que vivas en un clima muy lluvioso, una secadora puede tener poca utilidad y ser muy cara de utilizar. Secar la ropa al aire tiene una ventaja adicional: los rayos UV directos del sol resultan en una mejor limpieza y desinfección.

No necesitas una freidora si tienes una sartén grande.

Las freidoras son artefactos relativamente baratos (hay muchas por menos de 75 euros). El gasto real es el que hace de comida “prefrita” o “precocinada”, como las patatas fritas, los palitos de pescado o nuggets de pollo. Un uso abundante de la freidora indica una dieta completamente insostenible, de grasas saturadas con productos ultraprocesados listos para freír completamente insanos.

Cafetera de cápsulas: un capricho caro y contaminante

Las cafeteras de cápsulas pueden no ser muy caras (unos 50 euros) pero el verdadero gasto está en las cápsulas. Cada cápsula, es decir cada taza de café, sale por 25-50 cts, lo que implica un gasto anual de 200 euros por persona a poco que te guste el café. Este artefacto tiene como punto fuerte que ahorra tiempo en comparación con usar una cafetera italiana mokka o mielita. Pero no ahorra nada en comparación con usar un café instantáneo de calidad tipo Nescafé. Además, estos aparatos deben ser limpiados en profundidad y descalcificados regularmente. Otro punto importante de las cafeteras tipo Nespressos es que producen gran cantidad de residuos, pues cada dosis va empaquetada en un pequeño receptáculo de plástico y aluminio, difícil de reciclar y que terminará en la basura.

Robots de cocina: no hacen ni milagros ni croquetas

Un robot de cocina puede ser muy útil en un restaurante, donde están todo el día fabricando salsa bechamel o haciendo masa de croquetas. En una cocina privada no sirve para mucho, pues consiste simplemente en un vaso triturador que además permite cocer los alimentos. Es decir, no hace croquetas ni empanadillas, solamente facilita elaborar el relleno de las mismas. Su precio puede ser astronómico (hasta 1.000 euros) y últimamente se han sofisticado mucho, incluyendo elaborados gadgets electrónicos que acaban siendo un cacharro más en tu cocina.

Las licuadoras y exprimidoras.

Por menos de 100 euros podrás comprar una licuadora de calidad. Tras cortar y colocar trozos de fruta y verdura en el aparato y bebernos el zumo repletos de vitaminas deberemos desmontar y limpiar después los filtros de la máquina. Pocas licuadoras sobreviven después de la primera y penosa experiencia. Igual sucede en el caso del exprimidor eléctrico, pues no ahorra mucho tiempo respecto exprimir la fruta a mano y en general es mejor comer la fruta entera que convertirla en zumo.

Las sandwicheras: haz los sandwiches en una sartén.

La sandwichera es una pequeña plancha eléctrica que se cierra sobre sí misma y que permite hacer emparedados de jamón y queso fundido de dos en dos o de cuatro en cuatro. No se le conoce otra utilidad. Tiene un precio entre los 10 y los 60 euros. ¿Sabías que tardarás igual o menos haciendo los sandwiches en una sartén?

Abrelatas eléctrico

El abrelatas eléctrico es un artilugio no muy caro que cada vez es más inútil, pues las latas de conserva son cada vez más “abrefácil”, y no hay más que tirar de una lengüeta para llegar a su contenido.

¿Conoces alguno más?

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